Un sistema de videovigilancia se compra una vez y se descubre roto exactamente el día que se necesita. Este es el recorrido que hacemos en un mantenimiento anual, y que cualquier responsable de seguridad puede exigir a su proveedor.
Grabación y almacenamiento
- Verificar la retención real, no la configurada: exportar un evento del día más antiguo que el sistema dice conservar.
- Revisar el estado S.M.A.R.T. de cada disco y la temperatura del gabinete.
- Comprobar que la grabación por movimiento no esté perdiendo los primeros segundos del evento.
Cámaras
- Limpieza óptica del domo y revisión del sellado contra humedad.
- Reencuadre: la vegetación y los cambios de mobiliario mueven el campo útil.
- Prueba nocturna real, con los infrarrojos encendidos y las luces del sitio apagadas.
- Actualización de firmware y cambio de contraseñas por defecto.
Red y energía
- Medición del presupuesto PoE del switch contra el consumo real de las cámaras.
- Prueba de autonomía del UPS con carga real, no la estimada en la etiqueta.
- Revisión de la segmentación: el CCTV no debería compartir VLAN con la red administrativa.
- Prueba de restauración: apagar el sitio y confirmar que todo levanta solo.
- Verificación de la hora en todos los equipos: sin NTP correcto, la evidencia pierde valor.
El resultado del mantenimiento debe quedar en un informe con fecha, hallazgos y acciones. Si su proveedor solo le entrega una factura, el mantenimiento no ocurrió.



